Uno de los rituales básicos de belleza es la importancia de desmaquillarse a diario. Disfrutamos maquillándonos y probando nuevos tonos y texturas en el rostro, pero cuando llega la hora de eliminar el maquillaje antes de irnos a dormir, la pereza se apodera de nosotras.

Es frecuente que después de una intensa noche o un activo día de trabajo, lleguemos a casa y el cansancio y el sueño nos pueda, olvidándonos de eliminar de nuestro rostro todos los restos de maquillaje de fiesta que hemos ido mostrando durante todo el día. Son pequeños descuidos que no deberíamos pasar por alto.

Es cierto que, en la actualidad, los productos de maquillaje contienen ingredientes que ayudan a cuidar nuestra piel y, en muchos casos, incorporan tratamientos hidratantes para el cuidado facial, elementos nutritivos como los de los sérum antiedad e, incluso, factores de protección solar para proteger nuestra piel del sol; pero, aún así, hay que retirar todo el producto de nuestro rostro para dejar que la piel respire toda la noche.

Al limpiar nuestra piel, además de liberarla del maquillaje, eliminamos las células muertas, el exceso de grasa producido durante el día y los residuos de polución acumulados. Nuestra piel también se ve afectada por las condiciones atmosféricas adversas y también necesita unos cuidados básicos diarios, que deben ser imprescindibles en nuestra vida cotidiana.

PASOS PARA DESMAQUILLAR

Lo mejor es seguir siempre unos pasos que ayudarán a dejar tu piel limpia e hidratada:

  • Primero, si maquillas con intensidad tus ojos con productos de larga duración o resistentes al agua, aplica un desmaquillante específico para ojos y labios. Con la ayuda de un algodón, conseguirás retirar el exceso de maquillaje suavemente, eliminando sobre todo zonas que son más complicada de retirar, como son la máscara de pestañas o el eyeliner.

  • Después, coge otro algodón y aplica un poco de leche limpiadora en él y pásalo por todo el rostro incidiendo en la zona de la frente, nariz y barbilla, que es donde se acumula más el exceso de sebo.

  • A continuación, debes utilizar un tónico hidratante, que refresque tu piel y ayude a eliminar los últimos restos posibles que queden en tu rostro.

  • Una vez por semana, aplica una mascarilla para dejar tu rostro limpio y fresco. Déjala 15 minutos actuando y luego retira con abundante agua templada, evitando el contacto con los ojos.

  • Para finalizar, aplica una crema hidratante nutritiva, como las cremas con ácido hialurónico, indicada para la noche.

  • También puedes usar jabones limpiadores, pero procura comprar productos acorde a tu tipo de piel para no resecarla ni engrasarla en exceso. Si no estás segura del tipo de piel que tienes, pregunta a un experto para que te aconseje sobre qué productos son los más adecuados para ti mediante un test de cuidado facial.


No olvides nunca desmaquillarte a diario, tu cutis lo agradecerá y lo notarás día a día más fresco e hidratado. ¡Descubre la importancia de aportar beneficios extra a tu piel!