Sigue el cuidado correcto y logra que la piel de tu rostro esté perfecta, radiante y llena de vida. ¿Quieres lucir una piel de porcelana?

1. Desmaquilla tu rostro antes de irte a dormir

Es muy importante que desmaquilles tu rostro siempre, antes de irte a dormir y luzcas una piel limpia e hidratada. Recuerda, que si maquillas con intensidad tus ojos con productos de larga duración o resistentes al agua, debes aplicar un desmaquillante específico para ojos y labios. Con la ayuda de un algodón, conseguirás retirar el exceso de maquillaje suavemente, eliminando sobre todo zonas que son más complicadas retirar, como son la máscara de pestañas o el eyeliner. ¡Empieza por mimar tu rostro cada noche!


2. Exfólialo

El exfoliante ayuda a eliminar las células muertas de la piel y suaviza la piel en minutos. Hay diferentes exfoliantes según el tipo de piel y todos contienen unos gránulos que limpian e hidratan la piel. El siguiente paso será, exfoliar tu cara, por lo menos, una vez por semana, con productos naturales o con algún exfoliante específico Utiliza tu exfoliante 1 o 2 veces por semana; procura no usarlo exceso pues resecarás tu piel.

3. Hidrata y protege tu piel del sol

Es imprescindible aplicar una crema hidratante por el rostro y cuello cada mañana antes de maquillarte. La crema hidratante conseguirá dar luminosidad e hidratación a la piel, pero también protegerá tu rostro de los agentes externos. No olvides, utilizar siempre, una crema hidratante que contenga un alto factor de protección solar, pues aunque sea invierno, los rayos del sol inciden con mucha fuerza provocando el envejecimiento prematuro de la piel. ¡Vuestra un rostro resplandeciente y sin imperfecciones!

4. Tonifica

Refresca y revitaliza tu piel. Produce una sensación de frescor, equilibra el PH de la piel y hace que las cremas se absorban mejor y penetren más rápidamente en la piel. ¡Renueva tu piel a diario!


5. Mima tus ojos y di ¡adiós a las ojeras!

Es muy importante hidratar el contorno de tus ojos. Para ello, debes aplicar una crema específica dos veces al día y extender el producto con tus dedos, a ligeros toquecitos. Cuando el producto esté completamente absorbido, aplica un corrector por toda la ojera unificando el color y, aplica polvos traslúcidos para mantener el producto intacto por más tiempo. ¡Di adiós a unos ojos cansados y sin fuerza!

6. Aplica una base de maquillaje luminosa

Ya tenemos el rostro limpio y perfectamente preparado para aplicar nuestro maquillaje, ¿pero cuál es el siguiente paso? Hazte con un fondo de maquillaje perfecto para tu tipo de piel y aplica el color más similar al tono de tu piel. Luego, aplica unos polvos traslúcidos para matificar el resultado. Para finalizar, aplica iluminador en el lagrimal y arco de la ceja para aportar luminosidad y un brillo especial a tu rostro. ¡Descubre la verdadera piel radiante y uniforme!

Luce el rostro de una topmodel y deja atrás el llamativo moreno veraniego. ¡Es hora de lucir una piel de porcelana!