Un buen contorno de ojos o más comúnmente llamado crema antiojeras, es igual de importante que la aplicación de una correcta crema hidratante y debe ser un producto imprescindible en tu cuidado diario de belleza.

Con el tiempo, la piel se recupera más lentamente y se regenera con dificultad. En consecuencia se marca, los rasgos se abren, las arrugas se vuelven visibles y el tono está más apagado; por ello, es fundamental hidratar tu piel a diario y no descuidar su cuidado, ya que conseguirás mantener un rostro más joven y una piel más elástica durante más tiempo.

¿Qué contorno de ojos es el más adecuado?

La tecnología patentada Pro-Gen™ de Código Juventud ha sido concebida para aumentar la capacidad de recuperación de la piel y restablecer su código natural de juventud.

Estudiando las diferencias de expresión de los genes de la piel joven y de la piel madura, la Investigación Avanzada de L’Oréal, en colaboración con equipos médicos, descifra el código juventud de la piel. Es hora de cuidar tu rostro y sobre todo, el área de alrededor de los ojos con Código Juventud concentrado anti-arrugas. ¡Descubre nuestro concentrado rejuvenecedor favorito!


¿Cuál es la forma más fácil de aplicar la crema para tus ojeras?

Para unos resultados óptimos, lo ideal es que apliques el producto dos veces al día, una por la mañana antes de aplicar tu maquillaje y otra por la noche, después de desmaquillarte sobre la piel limpia.

El modo de empleo es muy sencillo, solo tendrás que depositar una avellana de producto sobre el dedo y extenderlo a través de pequeños toquecitos ligeros alrededor de tu ojo. Si tu problema son las ojeras, la correcta aplicación será realizando un masaje a pequeños toques de dentro hacia afuera, para destensar la zona y suavizar progresivamente las líneas de expresión, hasta la completa absorción del producto. Ya tienes todas las claves para eliminar tus ojeras y dejar atrás una mirada apagada y triste. Los ojos son tu arma de seducción más potente y por supuesto la piel que los recubre no es menos, así que cuídalos y ¡presume de una mirada lisa!