Un buen contorno de ojos, más conocido como crema antiojeras, es igual de importante que la aplicación diaria de una crema hidratante. Descubre cuáles son los beneficios que notarás en tu piel después de utilizarlo de manera regular.

Con el paso del tiempo, la piel se recupera con menos rapidez y se regenera con dificultad. En consecuencia, aparecen las arrugas, las líneas de expresión, las manchas y el tono se vuelve más apagado. Para mantener la piel con un aspecto fresco y joven, es fundamental hidratar tu piel a diario y no descuidarla.

¿POR QUÉ LA CREMA DEL CONTORNO DE OJOS ES DISTINTA A LA FACIAL?

La razón es que la piel de la zona del contorno de ojos es más frágil que la del resto del rostro, por lo que es necesario crear fórmulas adecuadas para cuidarla con delicadeza.

Debido a esta fragilidad, la piel es más fina y las venas que hay debajo se transparentan más que en otros lados. Cuando estás cansada, tienes mucho estrés o con el paso de los años las venas se dilatan y las ojeras se marcan mucho más.

Para disminuir su apariencia, muchos contornos de ojos están formulados con activos drenantes – como la cafeína – que consiguen reducir las bolsas y las ojeras. Además, los aplicadores del tubo de producto permiten realizar un pequeño masaje en la zona del contorno.

¿QUÉ CONTORNO DE OJOS ES EL MÁS ADECUADO PARA TI?

  • Ojeras marcadas y bolsas hinchadas: El Contorno de ojos Revitalift Laser X3 corrige las arrugas, deshincha las bolsas y retensa los párpados.

  • Patas de gallo y ojos de aspecto hundido: El Contorno de ojos Revitalift Filler reduce las patas de gallo y devuelve el volumen al valle lagrimal.

  • Párpados caídos: Contorno de ojos Revitalift. Lucha contra la relajación de los párpados y la pérdida de firmeza de la zona.

¿CUÁL ES LA FORMA CORRECTA DE APLICAR LA CREMA PARA TUS OJERAS?

Para unos resultados óptimos, lo ideal es que apliques el producto dos veces al día, una por la mañana antes de aplicar tu crema de día y otra por la noche, después de desmaquillarte sobre la piel limpia.

El modo de empleo es muy sencillo, solo tendrás que depositar una mínima cantidad de producto (del tamaño de una lenteja) sobre la yema del dedo anular y extenderlo a través de pequeños y ligeros toquecitos alrededor del hueso ocular.

La correcta aplicación será a través de un masaje a pequeños toques de dentro hacia afuera para destensar la zona y suavizar progresivamente las líneas de expresión. Realiza el masaje hasta la completa absorción del producto.

¿Una mirada más fresca, joven y luminosa? Hazlo posible al utilizar un contorno de ojos todos los días.