A la hora de combinar tus sombras hay multitud de tonos diferentes con los que podrás obtener un maquillaje veraniego. Muchas veces, seleccionamos el color por armonía con el resto de nuestro estilismo, en otras ocasiones porque nos encanta el color; y otras, incluso, según nuestro estado de ánimo.

COLORES PRIMARIOS Y SECUNDARIOS

Hay muchas formas de combinar colores. Puedes optar por un un maquillaje natural y con aspecto nacarado o puedes hacer mezclas explosivas con los colores flúor más atrevidos. Si no quieres arriesgar combinando varias sombras de ojos a la vez, puedes centrar la atención en tus labios probando colores intensos, como: fucsias, rojos, escarlata e incluso ¡morados muy roqueros!

Si miramos la rueda cromática de colores, podemos separarlos en primarios y secundarios y así combinar los colores más favorecedores entre sí. Estos son:

  • Los colores primarios: son el amarillo, el azul y el rojo. Estos tonos son los básicos y no se pueden obtener de la mezcla de otros colores. Por eso, es indispensable tener siempre dichos tonos de maquillaje como base para cualquier look que quieres hacer.
  • Los colores secundarios: resultan de mezclar los primarios. Son el naranja, el verde y el violeta. Estos tonos podemos obtenerlos mezclando los colores primarios.

¿CÓMO SABER CUÁL ES LA COMBINACIÓN PERFECTA?

En maquillaje nada está escrito, así que lo mejor será que pruebas e innoves. Combina el azul con el fucsia si quieres obtener un resultado atrevido e intenso y opta por los tonos violetas y corales, si quieres lucir un maquillaje romántico y natural.

También puedes optar por mezclar los tonos vainilla y amarillos, con tonos ocres y tierra, e incluso añadir un tercer color más intenso para romper con la armonía de color.

En el maquillaje de fantasía, la combinación de colores suele ser más extrema y no importa mezclar naranjas, con verdes o azules, ¡Obtendrás unos resultados alucinantes!

Lo mejor es lucir los colores que más te gusten y con los que te sientas más cómoda y segura. Intenta no maquillarte siempre igual y cambia en función al aspecto que quieras mostrar o la situación a la que te enfrentes: una boda, una reunión con amigos, una fiesta en la playa


¡MEZCLA TUS COLORES FAVORITOS!