A la hora de lucir un maquillaje radiante y adecuado, es muy importante la aplicación del corrector de ojeras.

El corrector de ojeras difumina tus ojeras, bolsas e imperfecciones, mostrando un tono igualado con el resto de tu piel y una mirada llena de luz, sin mostrar sombras ni tonos oscuros, que tienden a mostrar una mirada triste y poco cuidada.

LA CORRECTA APLICACIÓN DEL CORRECTOR

Lo primero que debes hacer, es seleccionar el tono correcto de corrector, que más se aproxime al color natural de tu piel. Intenta siempre apostar por colores beige, ocres y rosados un tono más claro que tu piel y no más oscuro, ya que intensificarás más la ojera.

Una vez que tengas el tono adecuado, comienza aplicándolo antes de tu base de maquillaje. Es adecuado que utilices previamente una crema de contorno de ojos para suavizar la zona e hidratarla, para evitar que el maquillaje se cuartee o pierda intensidad.

Para hacer uso de una perfecta aplicación del corrector de ojeras, debes llevar a cabo los siguientes pasos:

- Aplica unas gotitas de producto en la parte inferior de tus ojos, donde se sitúan tus ojeras.

- Después extiéndelo, pero ¿cómo? Pues la mejor forma es dando pequeños toquecitos (nunca hay que arrastrar el dedo continuadamente porque si no, eliminarías el producto) por toda la parte de la ojera y debajo de las pestañas inferiores, hasta que el corrector tape todo en su totalidad.

- A continuación, difumina también los extremos, para evitar los cortes y que el producto quede homogeneizado, lo más parecido al tono de tu piel.

- Una vez que hayas finalizado de aplicar tu corrector, utiliza unos polvos traslúcidos y aplícalos con un pequeño pincel debajo del ojo para fijar el producto y terminar de difuminar el color.

- Por último, aplica tu base de maquillaje con ayuda de una brocha o esponja y teniendo cuidado para no eliminar la aplicación del corrector y mostrar un aspecto cubriente y natural.

Da igual como sea tu tipo y color de piel, el corrector de ojeras es un producto infalible para mostrar una mirada impresionante a prueba de manchas o imperfecciones. Luce una mirada descansada y descongestionada con un aspecto ¡cómo si hubieras dormido más de 8 horas!