Llega el día de la madre y como cada año nos hacemos la misma pregunta: ¿qué regalarle a esa persona que nos lo ha dado todo? ¿A esa persona que siempre está ahí, que nos ayuda y nos protege sin pedir nada a cambio? Sólo hay una respuesta: ¡nada es suficiente!

Cada día que pasa te pareces más a ella. Te levantas una mañana repitiendo esa frase suya que tanta gracia te hacía cuando eras pequeña y de repente te ves en su piel. ¡Qué razón tenías mamá! Te miras al espejo y descubres en ti misma sus gestos, su mirada…

Cuando eras pequeña sabías cómo emocionarla: unas manualidades, una tarjeta dibujada por ti, algo que hubieras hecho con tus manos y fuera especial. Pero ya has crecido y cada día cuesta más encontrar ese algo y los regalos de última hora no son lo tuyo.

Por eso en este día de la madre, en L’Oréal Paris te proponemos una idea: regálale tiempo para ella, regálale una sonrisa frente al espejo, regálale luminosidad, frescura y ganas de decir “volvería a hacerlo de nuevo”.

Regálale uno de estos cofres de L’Oréal y comparte con ella la marca de cuidado de tu piel.

Si lo que su piel necesita es combatir activamente las arrugas profundas, remodelar y reafirmar, elige el cofre REVITALIFT LASER x3 con Crema Intensiva anti-edad de día. Su triple acción y eficacia anti-edad la sorprenderán desde la primera semana.

Si tiene una piel madura y lo que busca es una piel bonita y llena de luminosidad, el cofre AGE PERFECT GOLDEN AGE con crema rosa fortificante de día, devolverá el tono natural y rosado de la juventud.

Este día de la madre, regálale el mejor cuidado para su piel. Será tu forma de decirle: “tú lo vales”.

Igual la pregunta no es qué le regalo, sino, cómo puedes demostrarle que para ti sigue siendo la misma persona que viste al nacer y agradecerle haberte ayudado a convertirte en la persona que eres hoy en día.

Lo has compartido todo con ella, tus primeras sonrisas, tus primeras lágrimas, las cosas más importantes y también los momentos más divertidos.

Empiezas a recordar: el olor de su pintalabios, el de su piel tras aplicase su crema por la noche... Ese mismo olor que ahora es el tuyo. Ese pintalabios, y esa crema que ahora también son parte de ti. Y te das cuenta de que ya lo compartís casi todo.

Por eso en este día de la madre, regálale una sonrisa frente al espejo, regálale tiempo para ella, regálale sentirse tan preciosa por dentro como por fuera. Regálale que cuando se mire se vea tan maravillosa como tú la ves.

Regálale el mejor cuidado para su piel. ¡Porque ella lo vale!