La hidratación diaria del rostro es muy importante y es un cuidado básico para todo tipo de pieles. Hay diversos factores a los que estamos expuestos diariamente como la contaminación, polvo o rayos de sol, que afectan directamente en el estado de la piel y su aspecto. Por ello, necesitamos una ayuda extra que evite la sequedad de la piel, las grietas y la tirantez. A partir de los 20 años es aconsejable hidratar la piel de tu rostro. A partir de los 35-40 años la hidratación no es suficiente, se necesita un tratamiento específico en función de las necesidades de cada piel. En el caso de pieles más maduras, con líneas de expresión se necesita un cuidado extra. La crema hidratante de día, se asociará a una crema de noche rica en nutrientes. Igual que alimentas y das de beber a tu organismo, lo mismo hay que hacer con la piel. Si no acostumbras a nutrir tu piel, te explicamos la importancia de tener un cutis hidratado y nutrido. ¡Entérate!

Elegir una crema hidratante y nutritiva no es tan difícil. A continuación especificamos qué tipo de crema puedes usar según tu tipo de piel:

Pieles normales a mixtas: Es el tipo de piel más común. Tiene en la ‘zona T’ grasa, brillo y puntos negros, pero en las mejillas la piel es normal. Te aconsejamos usar la crema Triple Activa Hydra Fresh para pieles normales a mixtas.

Pieles normales a secas: Este tipo de piel tiene en la ‘zona T’ (frente, nariz y mentón) la piel normal, pero en las mejillas existe una sensación de tirantez, ya que no genera grasa o genera muy poca. Te recomendamos la crema Triple Activa Hydra Fresh para pieles normales a secas.

Pieles grasas: Todo el rostro es graso y aplicar una crema facial a veces da la sensación constante de tener grasa en la piel. Te recomendamos usar la gama de Aceite Extraordinario para pieles grasas. Además, de ayudar a controlar la producción de la glándula sebácea, también previene la aparición de los granitos típicos en este tipo de pieles.

¡Dale a tu piel la importancia que se merece! Descubre la rutina perfecta para conseguir una piel radiante, hidratada y nutrida.