¿No sabes cómo combinar tu rutina de protección solar con la de maquillaje? Pues descubre el paso a paso que debes seguir para no renunciar a ninguno de estos dos gestos cuando te levantas por la mañana.

Protegerte del sol es un paso imprescindible tanto si el día está despejado como si no. Está comprobado que el daño solar también te afecta aunque el cielo esté cubierto de nubes, por lo que debes convencerte de que es peligroso salir de casa sin fotoprotector tanto en verano como en primavera, otoño o invierno.

Si te acostumbras a no saltarte este paso, evitarás la aparición de manchas y tu piel mantendrá su aspecto joven durante mucho más tiempo… ¿y quién no quiere posponer la aparición de arrugas todo lo humanamente posible? La buena noticia es que solo necesitas introducir un pequeño gesto en tu rutina de belleza para proteger tu rostro.

¡Atenta al paso a paso!

EN QUÉ MOMENTO APLICAR CADA PRODUCTO

Pon en práctica esta nueva rutina de belleza que protegerá tu piel de los rayos del sol. ¿Empezamos?

  1. LIMPIEZA: Sí, por la mañana también. Es importante comenzar tu ritual con la piel limpia y por eso te recomendamos que empapes un disco de algodón de Agua Micelar y realices movimientos circulares sobre rostro y cuello.

    Y ahora que tu piel está completamente limpia, es el momento de cuidarla.

  2. CUIDADOS: Aplica tus productos de cuidado como lo harías normalmente. Recuerda: el orden del ritual perfecto comienza por el contorno de ojos, después el sérum y, para terminar, tu crema hidratante.

    Si no has cumplido los 35 años y lo único que necesitas es hidratar intensamente tu piel a diario, confía en Hydra Genius Aloe Water, el cuidado líquido que se absorbe de inmediato y tiene una acción hidratante que dura 72H*.

  3. PROTECCIÓN: En tu día a día, elige un fotoprotector con SPF alto sobre rostro y cuello. Cuando lo apliques debes esperar unos minutos hasta que se absorba por completo porque si no lo haces cualquier producto que utilices a continuación se deslizará por tu piel (no quedará fijado).

  4. BASE DE MAQUILLAJE: Con tu protector solar totalmente seco, llega la hora de aplicar tu base de maquillaje como lo haces habitualmente. Puede que el producto que elijas tenga SPF pero este factor no se suma al del paso anterior, por ejemplo: si tu base de maquillaje tiene SPF 20 y tu protector solar 30, no estarás protegida con un SPF 50 sino que prevalece el de mayor valor (en este caso sería SPF 30).

Los siguientes pasos los conoces de sobra, continúa con tu colorete, un toque de polvos de sol o sucumbe a la magia del iluminador. Tú eliges el look que quieres para hoy, ¡pero siempre con la piel protegida!

*Test instrumental