Cómo ya hemos comentado en anteriores posts, es imprescindible desmaquillar y limpiar tu piel cada noche antes de irte a dormir. Los pasos básicos a seguir son los siguientes: Desmaquillar, Limpiar y tonificar.

Es importante que sigas una rutina de belleza diaria porque así conseguirás mantener tu piel siempre hidratada y limpia y lo convertirás en un acto imprescindible de tu día a día.

Limpia siempre tu rostro antes de aplicar cualquier producto. Lo mejor es lavarlo con una loción limpiadora que se adapte a los diferentes tipos de piel. Otra opción también son los jabones limpiadores, pero estos tienden a resecar la piel, así que asegúrate, antes de utilizarlos, que están indicados a tu cutis. Si tienes la piel seca o sensible un jabón líquido o una emulsión suave actuarán con una mayor eficacia en tu rostro. Lo mejor es que siempre apliques el producto realizando pequeños movimientos circulares para que el producto penetre con mayor eficacia, después aclara y seca la piel. Con estos pasos básicos conseguirás mimarlo tu cutis mostrando una piel con una suavidad inmediata.

Procura usar productos ricos en ingredientes naturales, ya que los productos químicos pueden dañar la capa más fina de nuestra piel, sobre todo si tienes una piel sensible o si tu piel está expuesta a diferentes cambios de temperatura o condiciones climatológicas adversas. ¡Cuida siempre tu piel pues es nuestra primera seña de identidad e imagen!

Si tienes muchas espinillas o pequeñas impurezas es aconsejable que acudas a un experto a realizarte limpiezas de cutis cada cierto tiempo. Estas limpiezas conseguirán limpiar y descongestionar las zonas donde tengas más grasa acumulada. También puedes realizar una exfoliación en tu rostro eliminando las células muertas de la piel y el exceso de grasa. Procura siempre retirar los restos con un algodón mojado en agua para retirar el exceso de forma cómoda y delicada y así no dañar tu rostro ¡Verás cómo tu piel se muestra radiante!

Cuando termines de limpiar tu rostro es muy importante que aplique siempre una crema de noche. Estas cremas son muy hidratantes y nutritivas y proporción a nuestra piel beneficios adicionales que sólo lavándonos el rostro con agua no podríamos conseguir. Las cremas de noche contienen son más densas, contienen ingredientes activos y ayudan a realizar una renovación celular para que nuestra piel mantenga la elasticidad y firmeza necesaria durante todo el día.