El blush es el producto ideal para conseguir un look fresco, jugoso… el efecto buena cara que necesitas para darle a tu piel un extra de color. Aprende cómo aplicar el colorete para embellecer y resaltar tus mejillas con el toque de rubor perfecto.

El colorete ideal es el que da forma y volumen a tu rostro a la vez que se adapta perfectamente al color y a la textura de tu piel. El color en las mejillas es síntoma de buena salud y logra que tu cara parezca mucho más luminosa y fresca.

La clave para conseguir que quede perfecto es la elección del color y la forma de aplicarlo. Por eso, vamos a enseñarte cómo puedes conseguir diferentes efectos y trucos para aplicarlo súper fáciles y rápidos.

CÓMO APLICAR EL COLORETE

La forma más famosa y eficaz de aplicar el colorete es súper fácil y efectiva para conseguir un acabado natural, es decir, para colocar tu blush en las zonas en donde naturalmente te ruborizarías. Sigue este sencillo paso a paso:

  1. Carga poco a poco el pincel de pigmento para evitar una sobrecarga de producto; además, así podrás controlar fácilmente cuánto producto aplicas.

  2. Sonríe y aplica el rubor en la manzana de las mejillas, es decir, la zona central que se encuentra a la altura inferior de las pupilas.

  3. Sube ligeramente la brocha hacia el hueso del pómulo durante la aplicación, así conseguirás esculpir y elevar tus mejillas.

  4. Utiliza un tono más fuerte encima de tu colorete habitual si quieres darle un color más intenso a tu rostro.

Consejo: Pon en práctica la técnica del ‘drapping’, la forma de esculpir tu rostro con colorete inspirada en la década de los 80. Solo tienes que aplicar tu blush en una línea ascendente que viaje desde la manzana de tus mejillas hasta las sienes y subir ligeramente por los laterales de la frente.

TEXTURAS DE COLORETE

Puedes encontrar el colorete en varias texturas, las principales son:

  • Crema: Su composición tiene mucho en común con las barras de labios. Está indicado para personas con pieles secas y para maquillajes suaves y traslúcidos. Puedes aplicarlo con los dedos y son de larga duración.

  • En polvo: Es la fórmula más habitual y utilizada. Es la más aconsejable para mujeres con la piel normal o mixta. Necesitarás una brocha para aplicar este producto y para conseguir un acabado natural.

  • En barra: Es el más fácil de usar ya que su fórmula es en crema. Sólo necesitas aplicar un pequeño toque de color directamente desde la barra y se funde y difumina muy bien con la piel.

¡Consigue el rubor perfecto, todos los días!