De todos los pasos que se llevan a cabo al maquillarse, la zona de la mirada es la que más se le resiste a casi todo el mundo. Aprende cómo aplicar la sombra de ojos como una experta o, por lo menos, acercarte mucho a un resultado perfecto.

La base de maquillaje, el bronceador, el colorete, el iluminador… todos éstos son productos que tienes totalmente dominados y con los que eres capaz de crear un look final de sobresaliente (o notable alto) sin problemas. Pero si la sombra de ojos es para ti esa asignatura pendiente con la que todavía no terminas de atreverte… ¡este artículo es para ti!

APRENDE A APLICAR LA SOMBRA DE OJOS

Porque cuando abres una revista y admiras esos ahumados espectaculares o looks que consiguen iluminar la mirada por completo, lo que quieres es conseguir el mismo efecto desde casa y sin frustrarte. ¿Cuántas veces has intentado probar con un smoky eye súper marcado y has acabado algodón en mano eliminando tus ojos de mapache?

Para que no te vuelva a suceder, apunta estos trucos que conseguirán que hagas las paces de forma definitiva con las sombras de ojos:

  1. Aplica una prebase para párpados: Gracias a este paso previo comprobarás como tus sombras de ojos duran mucho más y consigues una aplicación mucho más uniforme.

  2. Difuminar es la clave: Acuérdate siempre de este primer consejo, porque cuando no consigues que tu maquillaje tenga un acabado natural y pulido, el problema suele ser que no has invertido el tiempo suficiente en este paso.

    Lo que necesitas es una brocha difuminadora de ojos para suavizar los límites de la sombra. Cuando la apliques, pasa tu pincel por los bordes con paciencia hasta que la división entre el pigmento y el tono de tu piel desaparezca.

  3. Dónde aplicar cada sombra: El tono neutro o intermedio de la paleta es perfecto como color de transición, es decir, el que utilizarás para suavizar las diferencias de intensidad entre todos los demás.

    Aplícalo como primer paso en la cuenca del ojo para dar profundidad a tu mirada. Si quieres un color de transición que sirva para todos tus looks, elige un tono tierra en un nivel más oscuro que el de tu piel y de acabado mate. ¡Es el comodín perfecto!

    Reserva los más claros de acabado nacarado o brillante para iluminar determinadas zonas de tu mirada como el lagrimal o el arco inferior de la ceja.

    Y, cuando apliques un color oscuro, asegúrate de difuminar muy bien los bordes como ves en el primer punto.

    Cuando vayas a utilizar sombras muy oscuras o pigmentadas, maquilla primero tus ojos que el resto de la cara para evitar que el pigmento caiga y estropee tu look.

  4. Practica. Nadie consigue un smoky eye perfecto a la primera, por eso es importante que ensayes unas cuantas veces antes del momento de la verdad. Y recuerda, ¡la clave es difuminar muy bien el producto!

    ¡Ya no hay nada que te impida conseguir un look de ojos espectacular siempre que quieras!