¿Sabías que, en cuestión de maquillaje, no es lo mismo iluminación que brillos? Conoce la diferencia entre estos dos efectos y embellece tu cara con el toque de luz perfecta.

Los iluminadores son la última tendencia; no existe tutorial de maquillaje en Youtube o gurú de la belleza que no incluya a este producto en su lista de esenciales para el look perfecto. Si tú todavía no has descubierto lo que un toque de luz puede hacer por tu belleza, atrévete con el nuevo gesto de maquillaje que no te decepcionará. ¡Prometido!

Sin embargo, puedes tener tus dudas cuando escuchas que iluminar tu cara te hará sentir más guapa porque te has pasado toda tu vida huyendo de esos brillos que le dan un aspecto graso a tu cara y te niegas a ponerlos a propósito sobre tu rostro por muy de moda que estén. ¿La clave? Tener muy claro que brillos e iluminación no es lo mismo y que debes aprender cuáles son las zonas donde el iluminador te hará un gran favor (y no al contrario).

ILUMINACIÓN VS. BRILLOS

El iluminador es un producto que puedes encontrar en polvo o en versión más cremosa que consigue resaltar algunos rasgos estratégicos de tu cara para darte un aspecto fresco, luminoso y de ángulos más esculpidos. Puedes encontrar los productos iluminadores en diferentes tonos que complementen el tono de tu piel para un acabado súper natural.

Los iluminadores Accord Parfait Highlight tienen tres versiones (Icy Glow, Rosy Glow y Golden Glow) que complementan a los tonos de piel más fríos, los neutros o los cálidos. Además, puedes elegir entre dos texturas: fluida, para un efecto natural que se mimetiza con tu piel; o polvo, con el que conseguir un acabado natural pero muy luminoso.

Debes aplicarlos en las zonas en las que la luz incidiría naturalmente sobre tu rostro para conseguir ese efecto escultor que buscas: el tabique de la nariz, el arco superior de tus labios, el centro de la frente, la parte inferior del arco de tus cejas y encima de tus pómulos. Esas son las zonas en las que una iluminación extra te hará sentir más guapa.

Por el contrario, los brillos en la cara aparecen cuando tus glándulas sebáceas expulsan un exceso de grasa que cubre tu piel con una película transparente y brillante. Normalmente, esta capa grasienta suele aparecer en la zona de las aletas de la nariz, las mejillas, la barbilla y en la frente (la zona T). En estos casos, si lo que buscas es que tu maquillaje te ayude a matificar estas zonas puedes utilizar, o bien una base de maquillaje mate o sellar tu look con polvos matificantes que contrarresten el brillo.

Además, debes saber que, aunque tengas una piel mixta o grasa y sufras de brillos en tu piel, esta condición es totalmente compatible con el uso de un iluminador ya que embellecerá con luz tus facciones donde realmente lo necesitas y los productos matificantes harán el resto.

Ahora que conoces la diferencia entre la iluminación y los brillos ¡no lo dudes más! y consigue unos rasgos luminosos sin rastro de efecto graso.