Un selfie es, en una palabra, un autorretrato. El término se usa para referirse a una fotografía de autorretrato publicada. Es muy común encontrar selfies en blogs y redes sociales, sobre todo en la red social de imágenes por excelencia, Instagram. El selfie típico es una persona sosteniendo la cámara o dispositivo móvil con su brazo, apuntando a sí mismo (y al resto de personas que también puedan salir en la foto).

El selfie que marca la diferencia

Te damos los trucos para que tu selfie sea el más envidiado. ¡Conviértete en un profesional de las fotografías de autoretrato!

1. Escoge un lugar correcto y con buena luz. Aunque no conseguirás sacar mucho el fondo, es necesario que el sitio donde te sitúes tenga una luz correcta para que tu imagen se vea nítida.

2. ¡Posa! Busca un look natural y destaca lo mejor de tu rostro. Si tienes unos ojos grandes, centra la imagen en ellos o si tienes una boca sensual, pon la cámara acaparando tus labios. ¡Está en tus manos donde dirigir la cámara!


3. Procura sonreír, ¡es cuando estás más guapa! No parezcas demasiado seria, ni actúes como si te hubieran pillado desprevenida. ¿Al final y al cabo la foto está realizada por ti misma, no?

4. Sé tú misma. No pongas una pose extremadamente artificial ni saques una parte de ti que no te identifique. ¡Qué no te confundan!

5. Utiliza los filtros y otros programas de edición que te ofrece tu cámara o busca una aplicación en la que puedas mostrar diferentes ángulos, colores y fondos. ¡Verás que resultado tan original!

6. Practica. Nadie dijo que el mundo de la fotografía sea fácil, así que seguramente descartes varias fotos, antes de dar con la adecuada. ¡Ten paciencia! No nacemos siendo fotógrafos.

7. Usa el sentido común. No fotografíes momentos obscenos ni a personas desconocidas. Al final el selfie debe ser algo divertido, no molesto.

8. ¡Diviértete! Es muy entretenido inmortalizarte en momentos originales y situaciones inusuales o diferentes. Ante todo, ¡pásalo bien!

¿Preparada para practicar tus selfies?