Queremos ponernos en forma para lucir un cuerpo espléndido no sólo en verano, sino, durante todo el año. Muchas veces, no encontramos tiempo para poder ir al gimnasio o hacer tablas y rutinas que mejoren nuestro rendimiento físico; otras veces, nuestra economía no nos permite pagar cursos o escapadas de deportes al aire libre, pero todo esto ¡ya no es problema!

Para mantenerte en forma, sólo necesitarás unos minutos diarios para hacer unos fáciles ejercicios en tu casa. Si eres constante y te esfuerzas, ya verás como los resultados ¡serán visibles en muy poco tiempo! Hoy seremos tu “entrenador personal” y te indicaremos como hacer unos pequeños ejercicios sin moverte de tu casa.

TABLA Y RUTINA DE EJERCICIOS

1, 2, 3… sabemos que te cuesta hacer deporte a diario y que no tienes las suficiente fuerza de voluntad como para ponerte a hacer ejercicios sin parar, pero esto será como ir al gimnasio y lucirás un aspecto saludable de una forma rápida y sencilla. ¡Toma nota!


Ejercicios para pecho

Coge dos pesas pequeñas y, si no tienes, con un paquete de harina, arroz o azúcar a cada mano será suficiente. Túmbate en el suelo y apóyate sobre la espalda, cogiendo un peso en cada brazo.

En un movimiento de mitad círculo, aparta los brazos de cada costado del busto. Luego, baja el movimiento hasta que los brazos sean paralelos al suelo. Regresa lentamente y progresivamente a la posición de salida. Repite el ejercicio en series de veinte y, a medida que te sientas cómoda, ves aumentando el número de repeticiones.


Abdominales

Túmbate en el suelo, inclínate levemente haciendo fuerza con tu tripa (nunca con el cuello) y coloca tus manos a la altura de tu nuca, protegiéndola, pero ¡nunca entrelazando los dedos! Eleva el cuerpo hacia la mitad y realiza movimientos de contracción de tripa y vuelve a la postura inicial. Repite varias veces. Puedes alternar con otros ejercicios de abdominales como abdominales laterales, oblicuos, de piernas…


Sentadillas

Coloca una silla delante de ti para ayudarte. Ponte de pie unos quince centímetros por delante de la silla, con los pies separados y los dedos apuntando ligeramente hacia fuera. Mantén los hombros relajados, el pecho levantado y los ojos mirando hacia adelante. Luego, baja los glúteos hacia la silla. Baja el cuerpo casi hasta que llegues, pero, sin sentarte. Mantente en esta posición durante unos segundos. Luego, regresa a la posición inicial.


Estiramientos

Cuando finalices la serie de ejercicios, siempre es aconsejable realizar unos estiramientos, así acabarás más relajado y, además, evitarás lesiones. Realiza estiramientos de cuello, de cadera, de gemelos… según la zona que más hayas trabajado.

Sencillo, ¿verdad? Busca un rato en tu casa, al levantarte o antes de irte a dormir. Sé constante y tonifica tu cuerpo. ¡Verás como te siente bien por dentro y por fuera!