La filosofía del Feng Shui consiste en la correcta colocación del mobiliario para llenar tu hogar de armonía. La traducción literal de estas palabras significa 'agua y viento'; y se remonta a una ancestral ciencia china centrada en el estudio de las líneas de energía. Según esta doctrina, a nuestro alrededor existen líneas de energía positiva y negativa, así que debemos colocar con cuidado todos los espacios de nuestro hogar para fortalecer el positivismo y evitar todo lo que nos acerque a la ausencia de bienestar y tranquilidad.

Los distintos espacios de nuestra vida cotidiana deben estar colocados de forma que todo nos transmita calma, paz y equilibrio. Debes tener en cuenta una serie de prioridades para gozar de un buen Fengh Shui en tu casa.

A continuación te damos unos prácticos consejos para conseguirlo:

- Mantén la entrada a la vivienda y el hall libre, sin incluir muebles muy grandes que perturben la armonía del hogar y dificulten el acceso.

- En tu dormitorio, todo tiene que disponerse alrededor del mueble principal: la cama. Orienta tu cabecero de forma que aquello que veamos desde la cama sea siempre lo último del cuarto.

- La cama no debe dar a un baño ni a un pasillo abierto. Si es inevitable, es aconsejable usar biombos o cualquier tipo de separación que defina y separe los distintos cuartos de la casa. Ten la puerta del baño siempre cerrada.

- Situar determinados muebles próximos a la cama pueden conllevar a un estado de nerviosismo e inquietud. Un escritorio con un ordenador portátil, una bicicleta estática o un televisor, te llevará a pensar en trabajo o ejercicio y perturbará tu tranquilidad.

- En cuanto al color de sábanas, cortinas o edredones, también debes tener en cuenta que las rayas o formas geométricas llamativas son elementos agresivos y desestabilizadores. Lo mejor es utilizar colores planos, neutros y preferiblemente lisos o con mínimos estampados mostrando una sala acogedora y con mucho confort.

- Debes procurar no tener espejos muy cerca de la cama, lo mejor es que estén ubicados dentro de los armarios.

- Intenta evitar cualquier situación de desorden y exceso de productos o decoración y prescinde de todo lo que recargue las habitaciones de la casa.

- En el salón, evita las distribuciones en “L” e intenta que los sofás o sillones no den la espalda a la puerta de entrada.


Dale especial importancia a la organización de tu hogar y procura mantener una armonía y equilibrio con la decoración que uses. Aunque no se suele dar gran importancia, el Feng Shui nos puede ayudar a tener un mejor descanso, bienestar y una agradable convivencia con tus seres queridos. ¡Energiza tu casa con el Feng Shui!