Si hay dos prácticas que están haciendo furor entre la población son el yoga y el pilates.

Estas disciplinas físicas y mentales, comprenden una tradición de hace miles de años, pero en la actualidad se han convertido en prácticas fundamentales para todas las personas que buscan la relajación, meditación y tranquilidad en una forma de mantener un cuerpo sano por dentro y por fuera.

LOS BENEFICIOS DEL YOGA

El yoga se inició en la India. La palabra se asocia con prácticas de meditación en el hinduismo, el budismo y el jainismo.

El yoga es una tradición milenaria y según las doctrinas hindúes en las que se asienta, el ser humano es un alma (yivatman) encerrada en un cuerpo (rupa). El cuerpo tiene varias partes: el cuerpo físico (deja o sharira), la mente (mana), la inteligencia (gña) y el ego falso (ajankara). Para llevar una vida plena, es preciso satisfacer tres necesidades: la necesidad física, la necesidad psicológica y la necesidad espiritual. Cuando las tres se hallan presentes, hay armonía. El yoga es una sabiduría práctica que abarca cada aspecto del ser de una persona. Enseña al individuo a evolucionar mediante el desarrollo de la autodisciplina. El yoga trabaja sobre los Chakras, que son centros de energía que están localizados en determinadas partes del cuerpo. Trabajando sobre esos centros, lo que hacemos es armonizar la zona y permitir que la energía circule, fluya.

Gracias al yoga, podemos tratar problemas de posturas y tensiones corporales, así como eliminar estrés, ansiedad o corregir problemas de sueño y falta de concentración. Lo más importante a la hora de practicar el yoga es llegar a condiciones de relajación y meditación.

EL MÉTODO PILATES

El Pilates, a diferencia del Yoga, es un sistema de entrenamiento físico y mental creado a principios del siglo XX, que une el dinamismo y la fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación. El pilates busca el equilibrio entre mente y cuerpo y ayuda a prevenir y curar multitud de enfermedades relacionadas con la espalda, la columna o distintas articulaciones o músculos.

Existen unos principios fundamentales que se deben tener en cuenta para practicar pilates y son: alineación, centralización, control, respiración… la finalidad es crear un cuerpo flexible y controlado combinando siempre cada movimiento con la respiración.

Con el paso de los años, el pilates ha evolucionado, combinando la disciplina con máquinas y aparatos de apoyo, aunque sin perder la esencia de la práctica.

Esta práctica está de moda en todo el mundo y gran parte de su popularidad se debe a personajes famosos y celebrities que lo practican asiduamente.


Tanto si practicas pilates como yoga o lo dos, observarás como tu cuerpo y mente se equilibran, manteniendo un bienestar global sin hacer grandes esfuerzos físicos. Prueba estas prácticas tan saludables y obtendrás unos resultados impresionantes en tu flexibilidad y tu concentración. ¡Luce un cuerpo saludable por dentro y por fuera!