Unos rizos bonitos y bien definidos son algo digno de admirar. Pero aunque a simple vista parezcan muy naturales, las que tenemos el pelo rizado, sabemos que no son nada fáciles de conseguir. Pero no desesperes, si quieres aprender a dominar tus rizos podrás hacerlo fácilmente con estos sencillos trucos:

  1. A la hora de lavarte el pelo emplea productos especiales para cabello rizado o aquellos que lo hidraten en profundidad como Total Repair 5. Esto te ayudará a mantener tus rizos cuidados e hidratados eliminando la sensación de sequedad. Termina el aclarado del cabello con agua fría para sellar las cutículas.
  2. Lava tu pelo con moderación. El cabello rizado por lo general es más seco que el liso y si lo lavas de forma excesiva eliminarás su hidratación natural.
  3. Cepíllate el pelo en la ducha cuidadosamente sin eliminar el acondicionador para evitar la rotura de las fibras capilares. Emplea un peine de púas gruesas para eliminar los enredos sin romper el cabello.
  4. Al salir de la ducha, seca tus rizos cuidadosamente aplicando presión ascendente con los dedos. Ayúdate de una toalla de papel o algodón, son perfectas para esta tarea porque eliminan la humedad evitando el encrespamiento.
  5. Para peinar tus rizos y conseguir que queden bien definidos, separa tu cabello en secciones y ve aplicando poco a poco Elnett Crème de Mousse, para marcarlos sin apelmazarlos. Mientras, ejerce presión hacia arriba en cada mechón con la ayuda de tus dedos.
  6. Con la cabeza hacia abajo, seca tu cabello con el difusor, permaneciendo 5 ó 10 segundos en cada zona. No emplees la boquilla normal del secador porque aporta excesivo calor dejando el cabello más reseco. En verano, puedes aprovechar para dejar que tu cabello se seque al aire libre.
  7. Para darle a tu pelo un extra de brillo e hidratación aplica Aceite Extraordinario en las puntas. Evitarás la sensación de pelo seco y lo hidratarás al tiempo que defines más tus rizos.

Sigue estas sencillas pautas y verás lo fácil que es conseguir los rizos que siempre has soñado. ¡Más fácil imposible!