¿Por más que te dicen que utilizar la plancha de pelo te lo estropea no puedes resistirte a lo lisa y perfecta que te deja la melena? No te preocupes, te enseñamos los trucos para minimizar el daño.

Si tienes el pelo rizado, ondulado o encrespado, la plancha del pelo habrá pasado a convertirse en tu aliada perfecta para conseguir un acabado liso y pulido. Tienen una fama bien merecida ya que esta herramienta ha cambiado el concepto del peinado y, gracias a ella, puedes alisar tu pelo en tan solo unos minutos con unos resultados increíbles.

La tecnología con la que se fabrican no para de evolucionar y cada vez puedes encontrar más tipos de planchas de pelo: de titanio, de cerámica, de cerámica con turmalina, con ionizador, con radiación infrarroja, con nivelador de la temperatura... y un largo etcétera que mejora (¡y facilita!) la experiencia de alisado.

TRUCOS PARA UTILIZAR LAS PLANCHAS DE PELO DE FORMA SEGURA

Sin embargo, por mucha evolución que hayan experimentado a lo largo de los años el daño al que sometes a tu pelo será inevitable si no lo proteges con una rutina de alisado a prueba de calor. Por eso, te contamos todo lo que tienes que saber para alisar tu melena de forma segura:

PROTECCIÓN TOTAL

Siempre que vayas a planchar tu pelo utiliza un termoprotector como Elnett Satin que protegerá tu pelo contra la humedad y el calor y fijará el alisado hasta 3 días. Recuerda que debes vaporizar tu protector del calor con el pelo todavía húmedo.

Consejo: Para un cuidado total de tu pelo utiliza la línea Total Repair 5; es perfecta para repararlo y mantenerlo sano y fortalecido. Y es que su fórmula repara tu melena desde la raíz hasta las puntas, micro-rellena las fisuras que hayan podido producir las agresiones externas (como el calor de la plancha) y perfecciona su superficie para una protección instantánea.

Aplica su Mascarilla Reparadora de medios a puntas para sanearlas con un tratamiento superconcentrado con Pro-Queratina.

PELO TOTALMENTE SECO

Utiliza siempre tu plancha sobre cabello seco. Procura deshacerte de toda la humedad con el secador o deja que se seque al aire. Nunca utilices una herramienta térmica sobre cabello húmedo, es el momento en el que tu pelo está más vulnerable y multiplicarás considerablemente el daño.

CUIDADO CON LA TEMPERATURA

Las planchas suelen tener una temperatura máxima de 200 grados, pero procura modularlos según el grosor de tu pelo: si tiene un grosor medio, 160 grados sería temperatura óptima; si tienes un cabello fino o frágil procura no pasar de 130 grados; y, por último, si tienes el cabello muy rizado y grueso o difícil de manejar puedes incrementarla hasta los 200 grados.

Recuerda: No enciendas la plancha cerca del agua ni la coloques sobre sitios que no tengan mucha resistencia al calor ya que, al alcanzar tanta temperatura, podrás deformar la superficie.

MECHÓN A MECHÓN

Divide tu cabello en mechones muy finos, no intentes ahorrar tiempo seleccionando grandes secciones de pelo ya que no obtendrás los mismos resultados. Una vez pases la plancha por un mechón, procura no volver a hacerlo hasta que no se enfríe de nuevo.

Consejo: Si pasas las planchas solo desde la raíz hasta la parte media de tu melena no la estropearás tanto; las zona de las puntas es la que se ve más dañada al ser la que ha soportado las agresiones por más tiempo.

Estas son las normas básicas que debes seguir a la hora de usar tu plancha de pelo: procura cuidar y proteger siempre tu pelo y elegir los productos adecuados.

¡Tú decides si quieres llevarlo liso o rizado!