¿Qué es el SPF de las cremas?

$name

SPF son las siglas en inglés de Sun Protection Factor, es decir, factor de protección solar e indican el número de veces que el protector solar de las cremas aumenta la resistencia de la piel ante quemaduras solares. La fórmula que se emplea para calcular este número es el resultado de multiplicar el tiempo en que la piel puede estar al sol sin sufrir daños por el SPF de la crema: SPF 20, SPF, 30 o SPF 50. Y, aunque estos números deberían ser una guía para calcular aproximadamente el tiempo máximo que tu piel puede estar expuesta al sol sin quemarse, en la realidad estos valores pueden variar pues entran otros muchos factores en juego como el fototipo de la piel, la latitud, la cantidad de crema que se aplica, etc. Lo que tienes que saber es que usar una crema con SPF te ayuda a cuidar tu piel y protegerla del envejecimiento cutáneo prematuro, por eso es tan importante elegir la adecuada en cada momento. 

¿Qué significa el factor de protección solar?

Si tu pregunta es qué es el SPF en cremas, para contestarla primero debes saber que hay dos tipos de filtros solares, los químicos y los físicos. Los primeros absorben la radiación ultravioleta y la devuelven como radiación térmica y son los más utilizados en cosmética. En cambio, los segundos funcionan como un espejo, reflejando la radiación, este es el motivo por lo que algunas cremas solares dejan un residuo blanquecino en la piel. Curioso, ¿verdad?

Como te hemos contado, el factor de protección solar significa el tiempo máximo de exposición solar. Para entenderlo de manera clara seguro que te ayuda pensarlo de esta manera, un protector con SPF 30 significa que la piel tardará 30 veces más en quemarse que si no le hubieras puesto protección. Seguro que ahora ves la importancia que tiene usar una crema con SPF, sobre todo en los meses donde el sol aprieta más, aunque todos los dermatólogos coinciden en señalar que se debe usar una crema con SPF todos los meses del año. 
 

¿Cómo escoger el spf adecuado para tu piel?

Y, ahora, vamos con la pregunta del millón, qué SPF escoger. Esta elección depende de tu tipo de fototipo (que ya sabes que varían en función del color de la piel, el cabello y los ojos de cada persona) ya que las personas con piel más clara deberán elegir siempre los SPF más altos, es decir SPF 30 o SPF 50, independientemente del tiempo de exposición solar.  

Para calcular el que te haría falta solo debes hacer una estimación sencilla, por ejemplo, si por ejemplo tu piel es de fototipo 1 (podría estar 10 minutos expuesta al sol sin quemarse aproximadamente) y eliges una crema con SPF 30, esto daría un resultado de 300 minutos de exposición solar segura a lo largo del día, es decir unas 5 horas. La máxima que debes tener presente es que a mayor SPF mayor el tiempo de exposición. 
 

SPF en cremas faciales, una buena forma de prevenir las manchas

Elegir una crema facial con el SPF que más se adapta a ti ahora, que sabes cómo calcularlo, es más sencillo. Pero, además es vital para proteger la piel de tu rostro del daño solar provocado por la radiación y sus temidas consecuencias, principalmente las arrugas de expresión y las manchas. Un buen método de prevención es incorporar a tu rutina de skincare una crema con SPF para frenar la formación de radicales libres. La fórmula no grasa de Revitalif Laser crema de día con SPF 20 corrige las arrugas, reduce las manchas y renueva la textura de tu piel. Además, su protección diaria (SPF 20) ayuda a prevenir el daño solar que se produce a consecuencia de los rayos UV. Puedes completar la rutina con Revitalift Crema de noche antiedad formulada con Centella Asiática y Pro-retinol que mejora la textura y estimula el poder de reparación epidérmica para ayudar a reactivar la función barrera de la piel.