Maquillaje bronceado en 3 golpes de brocha

Es la alternativa saludable a pasarnos con la exposición solar —menos mal que por fin nos hemos mentalizado— y nuestra obsesión particular de cada verano. ¿Pero por qué? Pues porque unos polvos de sol, un colorete y un iluminador bien aplicados son guapo subido y buena cara en estado puro. Vamos a desarmar al maquillaje bronceado para que nos cuente sus secretos…

ASÍ SE CONSIGUE EL EFECTO BRONCEADO

La salud de la piel es lo primero y ya no es necesario que la pongas en riesgo —nos referimos a que inviertas horas y horas tomando el sol— para potenciar tu tono o tu moreno. Si quieres deshacerte de tu mood Casper y alcanzar tu versión más californiana de forma natural —importante este último adjetivo— estás a solo tres brochazos de conseguirlo. ¿Te quedas? La verdad es que el maquillaje facial, a veces, parece magia.

Golpe de brocha 1 o polvos de sol

La intensidad de tu piel se sube con polvos de sol, no con base de maquillaje. Y no te emociones amplificando tu look porque lo recomendable es aumentarlo un tono o, como mucho, uno y medio; que nos conocemos… A nosotras nos encantan los polvos Bronze to Paradise de L’Oréal Paris porque, aparte de estar formulados con un 91% de ingredientes de origen natural (entre ellos coco y mango), enmarcan el rostro dejando un acabado glow irresistible. Si te los quieres probar en directo, haz clic en la ficha del producto que tienes debajo —puedes hacer lo mismo con los demás— y échale un ojo a ver qué tal. El único requisito es que estés convencida.

¿Cómo los aplicamos?

  • Concéntrate en las zonas que primero cogen color: frente, pómulos, tabique nasal y barbilla; pero también en las que generan sombra como la línea de la mandíbula y el contorno del rostro. 
  • Hazte con una brocha grande (de pelo largo y suave), cárgala de producto y retira el exceso con un golpe de muñeca antes de posarla sobre las áreas anteriores. Trazos suaves y sutiles y solo enfatizando un poco más la zona del pómulo (hacia la sienes) y bordeando tu cara.
  • Nunca te olvides de cuello, escote y nacimiento del cabello para un acabado homogéneo y sin cortes.
La clave de un maquillaje bronceado son los polvos bronceadores. Decántate por Bronze to Paradise de L’Oréal Paris y enmarca e ilumina tu cara. ¿Has visto cómo se perfilan las formas en el rostro de Camila Cabello?

Golpe de brocha 2 o colorete

Si los polvos nos han proporcionado sol y definición, el colorete nos va a aportar más calidez y rubor. ¡Te va a encender! Por nuestra parte, hemos sufrido un crush con Blush of Paradise porque tiene un color universal entre marrón y rosado —partículas doradas incluidas— ideal para “tostarnos” la piel. Además, en la misma cuerda que el anterior, está compuesto con un 96% de ingredientes de origen natural e infusionado con aceites de coco, melocotón, manteca de cacao y mango que dejan un resultado superligero y un aroma brutal.

¿Cómo lo aplicamos?

  • Con una brocha especializada y suavemente en lo alto de las manzanitas de los pómulos. Intégralo con el bronzer para que no haya ningún corte.
  • A continuación, da un toque en la parte central de la nariz con el producto que haya quedado en la brocha simulando una incipiente —y totalmente fake— rojez rollo: “he cogido colorcito en la playa”.
  • Modula el rubor a tu gusto y, solo si quieres, dale un minibrochazo a tu frente.
  • También puedes usarlo en los párpados y en la línea inferior de las pestañas cual delineador. Ya sabes que los productos multifunción cada vez se llevan más.

Golpe de brocha 3 o iluminador

Si tuviéramos que hacerte un resumen te lo explicaríamos de la siguiente manera: el primer paso es el “moreneo”, el segundo el rubor y el tercero los rayos de sol en tu piel. Y, como comprenderás, no vamos a permitir que te los pierdas. Con el iluminador en polvo Light from Paradise podrás realzar las zonas que tú quieras y hacer que sobresalgan por encima del resto. Al igual que los otros dos está formulado con ingredientes de origen natural y extracto de coco y te resultará sencillísimo de difuminar e integrar con el resto. Las transiciones apenas serán perceptibles y eso es un plus de naturalidad en toda regla. ¡Justo lo que buscamos!

¿Cómo lo aplicamos?

  • Es un elemento de estrategia total que te servirá para atrapar la luz donde más te interese. Recuerda: allá donde lo apliques se verá más prominente. Ponlo en el hueso del pómulo, bajo el arco de la ceja, en el lagrimal, en la punta de la nariz y, por último, en el arco de cupido y ya lo tendrías. 
  • Combínalo con los polvos de sol en el escote, realzando con el iluminador las zonas más altas de los hombros y el hueso de la clavícula.
  • Puedes emplear una brocha o las yemas de los dedos ya que, como te decíamos, se extiende y se fusiona de maravilla.
El iluminador es el último punch en cualquier maquillaje bronceado de nivel. Aplícatelo en zonas estratégicas como Camila Cabello y resalta las facciones que más te interesen de tu rostro.
Con estos pasos solo necesitarás rematar tu maquillaje bronceado con una máscara de pestañas y un labial nude en clave gloss que no puede estar más de moda. Aprovéchate de las texturas de los tres de arriba ya que, al ser tan similares, se fusionarán por completo para un acabado real, real. Efecto sun kissed… ¡conseguido!