¿Cúal es la edad real de tu piel?

¿Pareces más joven de lo que eres o te sientes maltratada por el tiempo? La apariencia de nuestra piel puede no coincidir con nuestra edad real. ¿Podemos averiguar la edad de nuestra piel?

Los signos del envejecimiento pueden depender de una gran cantidad de factores: genética, estilo de vida, exposición al sol, contaminación ambiental, tabaquismo... Lo que significa que nuestra piel puede que no tenga la misma edad que nosotras. Por lo que resulta difícil otorgarle a nuestra piel una edad real. Al hablar de envejecimiento, no solo nos referimos a arrugas, sino también a cómo nos sentimos y nos vemos a nosotras mismas.
CONSEJO
1

Tu piel parecerá más mayor si:

- Te encanta descansar bajo los rayos del sol, responsables del 90 % de los signos asociados con el envejecimiento de la piel. Sin una protección adecuada, las arrugas pueden aparecer a los 20. Para cuando tengas 30, tu piel lucirá como si tuvieras 40, con arrugas y manchas hepáticas.
- Tabaquismo: fumar hace que nuestra piel esté apagada y seca, dando lugar a manchas, tono desigual de la tez y una epidermis frágil. Y eso no es todo. Fumar altera la estructura de la dermis, reduciendo su flexibilidad y tono. Las arrugas son más numerosas, más anchas y más profundas.
- Malos hábitos: las dietas yoyó pueden hacer que pierdas firmeza. Una chica de 20 años puede presentar la piel suelta, un signo propio de los 40.
- El estrés: las expresiones faciales provocadas por el estrés pueden causar arrugas (las líneas de expresión del ceño fruncido son un signo clásico).
CONSEJO
2

Tu piel parecerá más joven si:

- Tienes una piel bien hidratada gracias al hecho de beber bastante y nutrir tu piel con ingredientes activos como el ácido hialurónico.
- Sigues una estricta rutina de belleza que consiste en limpiar el rostro a fondo tanto por la mañana como por la noche. Es LA regla de oro para seguir luciendo lo más joven posible. En ella se incluye mascarillas exfoliantes o desintoxicantes una vez a la semana para deshacerse de las células muertas que obstruyen los poros y mantener la piel bien hidratada.
- Llevas una dieta equilibrada: no muy abundante, no demasiado grasa, con un alto porcentaje de verdura y fruta fresca, colmada de omega 3 y nutrientes que realzan la piel.
- Duermes 10 horas por la noche y evitas la exposición al sol.