Tipos de flequillo según tu cara: ¡corta con tu antiguo ‘look’!

Estás frente a una decisión tentadora aunque peligrosa; pero como sabemos que en muchos casos puede merecerte la pena hasta niveles insospechados —un buen “fringe” tiene potencial para convertirse en un compañero para siempre e incluso en un rasgo de tu personalidad—, aquí te dejamos una guía sobre tipos de flequillo según tu cara que puede salvarte la vida o, como poco, ahorrarte un disgusto.

COMPATIBILIDAD ENTRE FORMAS DE CARA Y FLEQUILLOS

¿Quieres acertar? Pues deja de un lado los flequillos de moda —sí, ya sabemos que tiran que da gusto— y céntrate en la fisonomía. ¡Aquí te detallamos las normas más generales! Tenlas en cuenta y no habrá crisis.

Flequillo para cara redonda

Los rostros redondos se llevan muy bien con flequillos asimétricos, no demasiado espesos y, a poder ser, largos y despuntados en los extremos. De esta manera crearás ángulos de los que en principio careces. Si además lo llevas abierto, estarás dejando entrever tu frente y aportando más longitud al conjunto.

Ahora bien, si para lucirlo de este modo vas a tener que hacer uso de herramientas de calor, no lo dudes y protege tu cabello (flequillo incluido) con el Sérum Stop Frizz de L’Oréal Paris. Aguanta hasta 230 grados centígrados y ahuyenta el encrespamiento. ¡Un win win!
Para una cara de forma redonda como la de Duckie Thot tu tipo de flequillo ideal sería uno abierto y despuntado hacia los extremos. Trabájalo con el Sérum Stop Frizz de L’Oréal Paris y consigue un resultado impresionante.

Flequillo para cara cuadrada

En el reparto de matches rostros vs. flequillos, las caras cuadradas no han sido las más suertudas pero, aún así, han encontrado a sus favoritos. Se trata de los flequillos ladeados, con mucho movimiento y si rozan o sobrepasan las cejas mejor que mejor. El objetivo es claro: suavizar un poco esas facciones tan estructuradas.

La clave está en que las puntas del flequillo queden ligeramente onduladas o messy —cero pegadas a la frente— para generar ese aire de ligereza y distracción que necesitamos. Mantenlas con forma, pero con mucho flow, fijándolas con la Laca Elnett de L’Oréal Paris que, aparte, evitará que cobren vida propia. ¡Cierra los ojos primero!
¿Dudas de cuál es tu flequillo ideal según tu cara? Pues si la tienes cuadrada trata de suavizar tus facciones con un flequillo ladeado con bastante movimiento. Si necesitaras un extra de fijación, no lo dudes y acude a unas vaporizaciones de la Laca Elnett de L’Oréal Paris.

Flequillo para cara alargada

A falta de uno solo, en este caso en concreto hablamos de dos best friends forever: el primero es un flequillo recto y muy denso que acortará visualmente tu cara de inmediato, y el segundo es un flequillo, también voluminoso, pero cortado a capas que se integrará con el resto de tu melena. En ambos, trabaja especialmente el volumen de la zona de las sienes y patillas para ensanchar la cara y compensar la verticalidad que te caracteriza.
Si estás buscando tu tipo de flequillo perfecto según tu cara y tienes un rostro alargado, opta por uno muy denso que acorte tu cara inmediatamente.

Flequillo para cara ovalada

Las caras ovaladas tienen mucha jeta —nunca mejor dicho— porque cualquiera les queda bien. Desde el “flequillazo” denso y tupido, casi postizo, que esconde las cejas hasta los baby bangs que ahora mismo no se pueden ver y llevar más.
Dar con tu tipo de flequillo perfecto si tu rostro es ovalado como el de Champoo es facilísimo porque todos te quedarán bien. La opción de apostar por un baby bang trabajado gracias a la ayuda del Sérum Stop Frizz y de la Laca Elnett de L’Oréal Paris nos parece de lo más acertada.
Si tu cara armónica —sí, nota nuestra envidia— y tú finalmente os arriesgáis con este flequillo corto y despuntado, llévalo muy liso y controlado. Con el Sérum Stop Frizz y la Laca Elnett tendrás dos batallas ganadas: la de no estropear tu pelo a consecuencia del exceso de temperatura y también la de la fijación.

Flequillo para cara diamante

Lo tenemos claro cristalino: opta por un flequillo ladeado —es decir, con la raya a un lado—, bastante largo y desfilado. Olvídate de las versiones rectas o de las que cargan de mucho volumen la parte superior de la cabeza a modo de casco. Aquí lo importante es crear asimetrías e incluso ondas suaves que desvíen la atención de tus rasgos más angulosos.
Escoge tu flequillo según el tipo de tu cara y acierta. ¿Tienes el rostro en forma de diamante? Pues con un flequillo ladeado bastante largo y desfilado nada podrá fallarte. Trabájalo con los productos de fijación de L’Oréal Paris ¡y ya lo tendrías!
Ya ves, si escoges tu tipo de flequillo según tu cara no solo tendrás muchísimas más posibilidades de clavarlo sino que podrás utilizarlo cual estratega o, lo que es lo mismo, para resaltar o camuflar tus puntos top o menos top según tus intereses. Suena a una decisión bastante inteligente, ¿verdad?