Diferencias entre el acondicionador y la mascarilla: ¿las controlas?

¿Sirven para lo mismo? ¿Son sustitutivos o complementarios? ¿No supondrán un exceso de producto para nuestro pelo? En breves te despejamos todos estos interrogantes y te explicamos las principales diferencias entre el acondicionador y la mascarilla. A partir de ahora vas a utilizarlos siendo plenamente consciente de cómo, cuándo y por qué. Ya tocaba, ¿no crees?

ACONDICIONADOR VS. MASCARILLA

No son rivales sino más bien todo lo contrario y, de hecho, tienen un factor importantísimo en común: ambos son imprescindibles para un cabello saludable. Con este resumen de debajo lo vas a ver clarísimo.

Función

  • Además de hidratar, el acondicionador controla el frizz y facilita el manejo del pelo dejándolo más suelto, brillante y, sobre todo, más fácil de desenredar y de peinar (especialmente interesante si tienes tendencia a la caída por rotura).
  • La mascarilla principalmente nutre y es fundamental para un cabello sano, ya que es capaz de reparar la fibra capilar y de sellar la cutícula. 
Una de las principales diferencias entre el acondicionador y la mascarilla es que el primero es ideal para facilitar el desenredado. Experimenta las ventajas de este producto con la ayuda de cualquiera de los acondicionadores Elvive de L’Oréal Paris.

Textura

  • Más cremoso que un champú y más ligero que una mascarilla, así es el acondicionador, lo cual facilita su aplicación y aclarado. 
  • La fórmula de la mascarilla contiene activos muy concentrados y esto hace que se presente más untuosa y con más cuerpo que el anterior.

Orden

Champú, acondicionador y mascarilla; este es el paso a paso que debe presidir tu rutina de lavado. E insistimos, entre uno y otro aclarar con calma y hasta que el agua resbale transparente es un must. ¿Otro producto que debes tener en el radar? Elvive Magic Water de la gama Dream Long de L’Oréal Paris; un tratamiento formulado con tecnología lamelar que en solo 8 segundos dejará tu cabello 10 veces más suave* y 5 veces más brillante*. Empléalo después del champú de la misma gama y antes del acondicionador para un resultado óptimo.

Frecuencia

  • Siempre que laves tu cabello acude al acondicionador. Y cuando decimos siempre, lo decimos de verdad, incluso si lo haces a diario. No engrasa y, como te advertíamos arriba, lo notarás muchísimo a la hora del styling.
  • Generalmente, los profesionales recomiendan que empleemos la mascarilla una vez por semana y que, cuando lo hagamos, no omitamos el acondicionador sino que los complementemos. Un apunte extra: dependiendo de las necesidades de tu pelo —por ejemplo, en caso de que estuviera especialmente dañado— puedes aumentar su periodicidad a dos días.
Entre las diferencias del acondicionador y la mascarilla está la frecuencia. Con que uses cualquiera de tus mascarillas Elvive una vez a la semana será suficiente. ¡Dos si, por ejemplo, tu pelo necesita mucha reparación o hidratación!

Exposición

No improvises y ponte como norma consultar los tiempos de actuación antes de su aplicación. Ten en cuenta que de ellos dependerá en gran medida la eficacia del producto. Lo habitual es que el acondicionador implique menos minutos de reposo, pero lo dicho, todo dependerá de lo que indique el envase. Quédate tranquila porque todos los acondicionadores y mascarillas de las distintas gamas Elvive de L’Oréal Paris lo especifican muy concretamente.

Aplicación y aclarado

La importancia del segundo ya te la habíamos subrayado —en profundidad y si puede ser con agua tirando a “fresquita”, mejor—, pero del primero todavía no te habíamos dicho nada. De medios a puntas para no engrasar las raíces ni el cuero cabelludo. ¿Necesitas una nutrición exhaustiva? Pues de forma excepcional, tampoco lo tomes por costumbre, puedes dejar actuar tu mascarilla durante toda la noche —previamente envuelta en una toalla— a modo de leave-in.
Cuando controles las diferencias entre el acondicionador y la mascarilla descubrirás que hay un factor muy importante que debes tener muy en cuenta: asegurarte de llevar a cabo un aclarado en profundidad.

Efecto

Mientras que el resultado que produce el acondicionador es más inmediato —tú misma notarás desde el primer momento cómo te facilita el momento desenredado—, la mascarilla es más a largo plazo y te aportará unos beneficios u otros dependiendo de las necesidades que hayas querido cubrir y solventar. ¿Todavía no estás familiarizada con las múltiples líneas de cuidado Elvive de L’Oréal Paris? Tengas el pelo que tengas, encontrarás una solución para ti.

Como ves, las diferencias entre el acondicionador y la mascarilla no es que no sean insalvables, es que convierten a estos dos gestos en un equipazo: dos productos que no pueden vivir el uno sin el otro. 

*Test instrumental.