Maquilaje duradero: ¡‘challenge’ resuelto!

Si hace alrededor de un año la mayoría de tus búsquedas “beauty” iban a parar a delineados gráficos y “minibuns” —qué tiempos aquellos—; nos jugamos el neceser entero a que en los últimos meses tus preocupaciones han cambiado y algo así como maquillaje duradero (o parecido) lo has “googleado” no una, sino varias veces.

¿Y cómo lo sabemos? Porque nosotras también. Todo se debe a una mera cuestión de adaptación: la mascarilla venía con ciertas implicaciones y hemos tenido que aprender a sortearlas. Ahora mismo la duración y la resistencia de la base son nuestra mayor obsesión.

CÓMO HACER QUE EL MAQUILLAJE DURE MÁS

El éxito de un maquillaje duradero tiene que ver con utilizar los productos adecuados —sí, de eso no tenemos ninguna duda—, pero también parte de una rutina muy estudiada y completa. Aquí va un supervídeo, 10 tips para conseguirlo y una recomendación: la gama Infalible 24H de L’Oréal Paris a prueba de todo. 

1. Exfoliación facial

Añade dos alarmas a la semana en tu móvil. No hacen falta más. Si las cumples, no solo tus cuidados faciales actuarán de forma más eficaz —mayor penetración de los activos—, también tu maquillaje se mimetizará mejor. Ten en cuenta que los poros obstruidos no ayudan en nada. Así que ya sabes, limpieza todos los días (mañana y noche) y exfoliación dos veces a la semana.

2. Limpieza en profundidad

Acostúmbrate a lavar tu rostro con agua tibia tirando a fría (tampoco helada) para mejorar la textura de tu piel. Esta temperatura tonifica, activa la microcirculación y ayuda a contraer un poquito los poros, refinando su apariencia. Y como te decíamos arriba: limpieza facial diaria —mojar la cara con agua no es suficiente— y tónico sí o sí. 

Te resumimos el orden en un segundo: limpieza para retirar maquillaje o impurezas y después tónico. ¡Ah! Y dos veces a la semana exfoliación entre el primero y el segundo. No creas que nos estamos yendo por las ramas, es que el momento pre-maquillaje importa (y mucho).

3. Rutina ‘updated’

La mascarilla ha cambiado nuestras prioridades makeup, pero también nuestra piel. ¿Acaso no has oído hablar del maskné? Cuidado y maquillaje deben formar un tándem perfecto y, para ello, ambos deben estar hechos a la medida de tu rostro y de su condición. En definitiva, si buscas un maquillaje duradero, la hidratación previa es fundamental.

4. Margen de absorción

Tiempo no te podemos pedir, porque no lo tienes, pero te proponemos una cosa: cuando termines con tu rutina facial no pases directamente al maquillaje y vete a elegir la ropa. Esos minutos serán suficientes para que se embeban bien los productos de skin y, ahora sí, puedas empezar con tu maquillaje.

5. El ‘primer’, lo primero

Como su nombre bien indica. Puede que también lo conozcas por pre-base o incluso por “el milagrito”. Y es que si siempre ha sido esencial, en este momento mascarilla más. Alisa la textura de la piel al tiempo que amplía la fijación de tu base de maquillaje. ¡Justo lo que necesitamos! Y si buscas un acabado mate de larga duración (incluso aunque tengas la piel grasa), tienes que conocer al Primer Super Grip de la gama Infalible 24H de L’Oréal Paris.

6. La base adecuada

Aparte del match en el color, que eso te lo sabes porque ya te enseñamos cómo elegir tu tono de maquillaje, decántate siempre por una base ligera pero de mucha cobertura y, sobre todo, de la que te puedas desentender. Infalible 24H Fresh Wear cumple con esos requisitos y con más: está formulada con SPF 25 (por lo cual protegerá tu rostro de la exposición solar), es supertranspirable, se funde como una segunda piel y no transfiere. En resumen: no mancha tu mascarilla. Por cierto, si tienes dudas, acláralas debajo en un segundo haciendo clic sobre el producto y probándotelo en directo. Solo necesitarás tener la cámara ready.

¿Eres más del otro formato? Pues la alternativa son los Polvos Compactos Infalible 24H. Distinta textura, pero misma cobertura, fijación y naturalidad. 

Con los Polvos Compactos Infalible 24H de L’Oréal Paris conseguirás un maquillaje duradero, una cobertura excepcional y un acabado fresco y natural en tu piel.

7. Aplicación con brocha

Si los maquilladores profesionales siempre las emplean, por algo será. La única condición: que cuando las vayas a utilizar estén limpias. Te ayudarán a distribuir el producto de forma más precisa y uniforme, pero también a modularlo por medio de capas finas y a difuminarlo o potenciarlo de forma estratégica. Los expertos dicen que la mayor ventaja de usarlas es que ofrecen mejor cobertura.
Maquillaje Duradero Brocha Luma Grothe Maquillaje Image

8. Rienda suelta al corrector

En el maquillaje, como en la vida, muchas veces “menos es más”. Y si un día te levantas con la piel descansada y solo tienes que corregir pequeñas imperfecciones y ojeras, no lo dudes: después de una correcta hidratación —fundamental—, sáltate pasos y pásate directamente a More Than Concealer. Su mayor virtud es que es un dos en uno: fondo de maquillaje y corrector, y que también se pega como una fina película ofreciendo un acabado superligero y natural durante todo el día.

9. Termina con un fijador

Un par de pulverizaciones en círculo con un spray fijador de maquillaje o con agua termal son muy pero que muy recomendables en nuestro objetivo de cómo hacer que el maquillaje dure más. Es más, si tu piel tiende a irritarse por el roce de la mascarilla, elige la segunda opción porque la calmará un montón.

10. El cubito de hielo

No pienses que se no ha ido completamente la olla —lo cual podría ser, pero no—. Si no tienes gel fijador, también está “el truco del hielo”. Envolver un cubito en papel de cocina y pasarlo por el rostro a golpecitos para cerrar el poro a consecuencia del frío y también retirar el exceso de producto. Nosotras no lo descartamos, pero creemos que con las fórmulas de larga duración de la gama Infalible puedes estar más que tranquila.

Son 10 trucos, sí, pero con tanto sentido que tardarás nada y menos en interiorizarlos. ¿Que en este periodo vital necesitamos un maquillaje duradero? Perfecto, pero nunca con efecto máscara. Esperamos que a estas alturas lo tengas tan claro como nosotras: somos completamente camaleónicas. ¡Nos adaptamos a todo!