Adiós, rubio estándar. ¡Hola, pelo color miel!

Elige el look de rubio miel que más te guste, tíñete tú misma en casa y ¡convierte tu melena en un néctar de dulzura y calidez!

Rubios hay muchos pero pocos tienen la calidez, el brillo y la capacidad de endulzarnos la cara que posee el pelo color miel. ¿Te está tentando? Pues espera a ver la variedad de tonos que existen y lo fácil que es conseguir esta coloración con tus propias manos…

¡Del castaño claro al rubio miel hay un paso! Basta con que estés decidida a rendir tributo al néctar más dulce con una melena cálida, luminosa y apetitosa a más no poder. ¿Primer paso? Una ronda de inspiración para decidir qué acabado miel buscas. ¿Segundo? ¡Pronto lo sabrás!

¿A QUÉ CLASE DE RUBIO MIEL QUIERES UNIRTE?

 Rubio dorado miel, el original 


Hablamos de un rubio cálido con reflejos dorados, similar al del atardecer sobre la arena o al del propio color de la miel cuando la coges con una cuchara. ¿Lo visualizas? Sin duda, una opción fantástica para reinventar un blonde apagado.

 Tostado 


¡Nos fascina esta tonalidad! La clave está en teñirse todo el cabello de un rubio oscuro —rozando los límites del brondeque emita destellos brillantes. ¿A qué se parece? A ese color que consigues en verano cuando los rayos del sol van aclarando tu melena.

 Al estilo ‘ombré’ 


Si tienes un melenón castaño de los que quitan el aliento, deberías tener esta variedad en el radar. Consiste, básicamente, en un degradado con mechas ombré que no sean ni rubias ni castañas sino una combinación perfecta de ambos tonos. La intensidad, por supuesto, que no falte.

 Con mechas frontales 


Uno de los puntos fuertes del color miel es que endulza los rasgos y afina el contorno del rostro. Por eso, muchas celebs lo llevan justo en los mechones frontales, a modo de mecha más clara que el resto del pelo. Queda sencillamente espectacular, sobre todo si lo intercalas con más tonos miel —dorados, por ejemplo— en otros puntos de tu cabellera.

 Con la técnica ‘balayage’ 


Cierra los ojos y piensa en una melena castaña de cuya raíz brotan mechones luminosos sueltos. Tienes ante ti una de las modalidades más pedidas en las peluquerías: las mechas miel al estilo balayage. ¿Cómo diferenciarlas de las clásicas rubias? Por su especialísimo color y el efecto barniz que desprenden.

CÓMO TEÑIRTE DE RUBIO MIEL EN CASA

Elijas la tonalidad miel que elijas, tienes que saber que puedes conseguirlo por méritos propios y sin poner un pie fuera de casa. ¿Cómo? Con los tintes tono sobre tono de Casting Crème Gloss de L'Oréal Paris. Su gama de rubios y castaños contiene un acondicionador enriquecido con extracto de miel o avellana que no solo huele de vicio sino que también potencia el brillo del color.

La aplicación depende del acabado que quieras —en mecha o entero— pero tres cosas son fijas:

  • Tardarás menos de una hora en teñirte.
  • No mancharás nada porque su mezcla no gotea.
  • Obtendrás un color intenso y unos reflejos brillantes de aúpa que duran hasta 28 lavados.

Suena bien, ¿verdad? Pues ahora sí, pasa a la acción con los tintes 600 Rubio oscuro, 630 Caramelo, 634 Castaño Miel, 700 Rubio o 834 Rubio ámbar. Elige uno —o combina varios— y descubre por ti misma por qué el pelo color miel despierta tantas pasiones.